El uso responsable de los carros de golf

Publicado el 03/08/2026

Quienes tienen la responsabilidad de conducir un club de golf toman diariamente decisiones que impactan en la calidad de la cancha, en la economía de la institución y en la experiencia de sus socios. Entre ellas, merece una reflexión el uso de los carros de golf para el traslado de jugadores en aquellos campos cuyo diseño original no contempló un tránsito intensivo de estos vehículos.

La entrada El uso responsable de los carros de golf se publicó primero en AAG.

No existe discusión sobre la importancia de los carros de golf para aquellos jugadores que, por razones médicas o limitaciones físicas, los necesitan para recorrer la cancha. La reflexión está dirigida al uso generalizado de estos vehículos y a las decisiones de gestión que adoptan los clubes al permitir su circulación en campos que no fueron concebidos para soportar un tránsito intensivo y permanente de carros de golf.

La gran mayoría de las canchas argentinas fueron diseñadas para jugarse caminando, mucho antes de que estos vehículos se incorporaran de manera habitual a la práctica del deporte. Un carro con dos ocupantes puede superar fácilmente los 450 kilogramos y, cuando circula sobre un suelo húmedo, deja huellas, compacta el terreno y acelera el desgaste del césped, especialmente en las zonas donde gira, frena o transita reiteradamente por los mismos sectores. La recuperación de esas áreas demanda más aireaciones, resiembras, fertilización, riego y horas de trabajo.

Para los clubes con recursos limitados, ese deterioro representa un costo que, en muchos casos, podría evitarse. Cada peso destinado a reparar daños prevenibles es un peso menos para invertir en mejoras de la cancha, renovar equipamiento o brindar mejores servicios a los socios.

Existe, además, un aspecto que no debería perderse de vista. El golf es uno de los pocos deportes que puede practicarse durante toda la vida, y caminar constituye uno de sus mayores beneficios. Recorrer la cancha a pie favorece la salud, mejora la experiencia de juego y reduce significativamente el impacto sobre el césped.

Cada club tiene una realidad diferente y no existen soluciones únicas. Sin embargo, establecer políticas claras para el uso de los carros de golf, definir recorridos de circulación, restringir su utilización cuando las condiciones del terreno así lo aconsejen y reservarlos prioritariamente para quienes realmente los necesitan son medidas que contribuyen a preservar la calidad de las canchas y a optimizar los recursos de la institución.

La cancha de golf es el principal patrimonio de un club. Su conservación exige el compromiso de quienes la mantienen, de quienes la disfrutan y, especialmente, de quienes toman las decisiones de gestión. Promover un uso responsable de los carros de golf no significa limitar la accesibilidad, sino encontrar un equilibrio entre las necesidades de los jugadores, el cuidado del campo y la sustentabilidad de los clubes.

Porque una cancha bien cuidada no solo ofrece una mejor experiencia de juego: también asegura que las futuras generaciones puedan disfrutarla en las mejores condiciones.

* Informe elaborado por Jorge De Rose, Presidente de la Comisión de Canchas de la AAG.

La entrada El uso responsable de los carros de golf se publicó primero en AAG.